
Somos referencia mundial y actuamos globalmente en el mercado de biocombustibles.
La inversión en biocombustibles, que se pueden usar aisladamente o agregar a los combustibles convencionales, reafirma nuestro compromiso con el desarrollo asociado a la responsabilidad socioambiental. Nuestro objetivo es desarrollar tecnologías que aseguren el liderazgo mundial en la producción de biocombustibles. Se producen los biocombustibles a partir de fuentes renovables, como biomasa y productos agrícolas, como la caña de azúcar, plantas oleaginosas y grasa animal.
Somos reconocidos mundialmente por la introducción de un biocombustible, el etanol (alcohol etílico hidratado o anhidro), que se produce a partir de la caña de azúcar, en la matriz energética.
Actuamos como distribuidores del alcohol y ampliamos nuestras líneas de investigación para desarrollar nuevas técnicas de producción del etanol. Estamos ampliando el volumen comercializado en todo el mundo, especialmente en Asia y los Estados Unidos.
El etanol se utiliza en Brasil desde la década de los setenta, cuando se lanzó el Proálcool. Fue el mayor programa de utilización de combustible renovable implantado en el mundo.
Trabajamos en el desarrollo de combustibles derivados de plantas y grasa animal para adición al diésel de origen fósil, lo que brinda beneficios en las áreas de transporte y generación de energía eléctrica.
Contamos con tres plantas de biocombustibles con capacidad de producción de 326 mil m³/año. La tecnología que desarrollamos permite trabajar con todos los tipos de plantas oleaginosas, como ricino, soja, maní y girasol, entre otras.
El biodiésel presenta muchas ventajas ambientales, entre ellas la reducción de las emisiones de gas carbónico (CO2), la ausencia de azufre y menor generación de partículas contaminantes.