Cambio de rumbo

El aumento del consumo de energía en las economías emergentes y la reducción de la demanda en los países desarrollados, sumados al ascenso de nuevas regiones productoras, modifican los flujos del comercio mundial de petróleo
Impulsar la economía mundial es una tarea que requiere mucho combustible. Y quien acelera más llena más el tanque. Mientras que las antiguas locomotoras –Estados Unidos, Japón, Europa– desaceleran, nuevas fuerzas motrices –los Brics* y otros países en desarrollo– ganan impulso, modificando así la geopolítica energética mundial. Los rumbos del comercio de petróleo están cambiando, tanto para el que compra y consume como para el que produce y ofrece. En este contexto, Brasil, en expansión económica, se prepara para consolidarse como un importante exportador de petróleo y sus derivados.
Los países desarrollados, que tradicionalmente se presentaban como los mayores consumidores de petróleo en el mundo, ya no están registrando un crecimiento significativo en su demanda. Un estudio reciente realizado por US Energy Information Administration (EIA) señala que, entre 2010 y 2011, la demanda por petróleo en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)** disminuyó el 0,91% (desde 46,1 millones de barriles diarios hasta 45,68 millones). La previsión para 2012 apunta hacia otra caída, a 45,65 millones de barriles. Hasta 2035, esa demanda se reducirá en un 4,6% en la Unión Europea, en particular, y se elevará solo un 4,9% en los países desarrollados.
Por otro lado, desde los años noventa, el consumo de petróleo de los países en desarrollo viene triplicando en comparación con el de las naciones desarrolladas, sobre todo por la mejora del nivel de vida en función de la expansión de las actividades económicas. Según la EIA, el consumo en los países emergentes subió un 2,76% en los últimos dos años y, en 2012 la perspectiva apunta hacia un nuevo incremento (de 42,45 millones de barriles por día a 43,87 millones). Otro estudio, divulgado por la OCDE, estima que a los países en desarrollo deberá corresponder el 68% del incremento de la demanda de petróleo hasta 2020. Hasta 2035, las proyecciones de la EIA indican que la búsqueda por combustibles en esos países crecerá un 63,9%.
En resumen, las economías en crecimiento –especialmente en el caso de los Brics– dictarán el aumento del consumo mundial de petróleo. Matthew Parry, analista de la demanda de la industria de petróleo de la División de Mercados de la Agencia Internacional de Energía (International Energy Agency – IEA), afirma que este cambio cobró impulso a partir de 2004, cuando el Producto Interior Bruto (PIB) absoluto de los mercados emergentes alcanzó un nivel elevado, tras las consecutivas alzas en las tasas de crecimiento anual. «Al mismo tiempo en que el crecimiento de los países en desarrollo asumía un carácter más permanente, las tasas de las economías desarrolladas comenzaban a estancarse e, incluso, a retroceder», evalúa.
Además de los movimientos de retracción de la demanda en los países desarrollados y del aumento en los países en desarrollo, la caída de la producción de petróleo en algunas regiones y el crecimiento de la oferta en otras también están modificando los flujos mundiales de comercio. Las proyecciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) y del Departamento de Energía del gobierno de Estados Unidos sobre el mercado de energía indican que la declinación del suministro convencional de petróleo en Europa, en los países de Asia bañados por el océano Pacífico y en América del Norte será parcialmente compensado por el crecimiento de la exploración y la producción en aguas profundas en Rusia y en Brasil. En el país europeo, deberá iniciarse, a partir del 2014, la producción de las grandes reservas del mar Caspio. A su vez, Brasil consumirá más petróleo, producirá un volumen aún mayor y se fortalecerá como importante suministrador de petróleo y derivados, debido, principalmente, al petróleo extraído de la capa presal.
Alfredo Laufer, consultor del Instituto Brasileño de Petróleo, Gas y Biocombustibles (IBP), analiza la evolución del rol de Brasil en el contexto energético mundial: «Hasta 1950, el país importaba mucho petróleo. A partir de la Guerra de los Seis Días (1967), con el agravamiento de los conflictos en el Oriente Medio, se registró aumento en el precio del barril y el gobierno brasileño empezó a buscar reservas en el mar. Las tecnologías fueron desarrollándose y, en 2006, se descubrió el Polo Presal», explica. A la vista de los nuevos descubrimientos, la previsión de Petrobras apunta a que el volumen de petróleo y gas natural encontrado en el polo incrementará al doble las reservas brasileñas, hoy calculadas en 16,4 mil millones de barriles de petróleo equivalente (boe), según los criterios de Society of Petroleum Engineers (SPE).
Debido al aumento de la producción, la tendencia es que las reservas brasileñas impulsen el crecimiento en América Latina. El último informe de World Oil Outlook, publicado por la Opep en 2011, prevé un aumento del 51% en la producción de la región (de 4,7 millones de barriles diarios a 7,1 millones) hasta 2035. Ese mismo período se caracterizará por una acentuada declinación en el suministro oriundo de Asia, de África y de los países del Oriente Medio no afiliados a la Opep. El documento también destaca: «Los países de América Latina, principalmente a causa de Brasil, serán los mayores suministradores de petróleo entre todos los países en desarrollo, con excepción de los miembros de la Opep».
De tomadora a formadora de precios
Hoy en día, son actividades de los equipos de trading de Petrobras la importación de petróleo y derivados, como el diésel, el GLP y la nafta para el mercado brasileño y la exportación de petróleos brasileños y derivados hacia otros países. Mientras que todo el potencial del Polo Presal no es explorado, la Compañía continúa realizando un trading sistémico: que consiste en comprar lo que falta y vender lo que sobra, y un trading complementario: en el que se aprovechan buenas oportunidades de compra y venta de productos en el extranjero para añadir valor a las operaciones. Además, actúa en suministro, almacenamiento, mezcla de productos, así como mayorista o revendedora. El objetivo, según el gerente ejecutivo de Marketing y Comercialización de Petrobras, José Raimundo Brandão Pereira, es superar la dependencia con relación al mercado externo y desplazarse de una posición de tomadora de precios (price taker) a la de formadora de precios (price marker).
Actualmente, el consumo brasileño es mayor que la cantidad de productos generados en las refinerías del país. Con el aumento de la producción de derivados proyectado por Petrobras, la estimación apunta a que, hasta 2020, esa situación se invertirá y la demanda será menor que el volumen procesado. Esto permitirá que Petrobras exporte más productos de alto valor añadido, en vez de, esencialmente, petróleo crudo.
«Al principio, el trading de Petrobras consistía básicamente en importar derivados destinados al suministro del mercado brasileño», recuerda Brandão Pereira. «Tras la creación de las refinerías, entre los años cincuenta y setenta, Petrobras empezó a comprar petróleo en el extranjero con la finalidad de refinarlo localmente y, más tarde, para mezclar el petróleo ligero adquirido en el extranjero con el petróleo pesado producido en Brasil, puesto que nuestras refinerías habían sido diseñadas para procesar únicamente petróleos ligeros. Desde entonces a la fecha, se ha encontrado petróleo más ligero en Brasil y las refinerías brasileñas se han ido adecuando para poder procesar también petróleos pesados», dice.


TRADING PETROBRAS
La empresa maneja: más de 30 tipos de petróleo brasileños; más de 100 tipos de petróleo importados; 216 productos finales; 39 frentes de importación; 26 frentes de exportación; 92 unidades de procesamiento (de las cuales 15 son refinerías); 48 terminales; 7.179 km de oleoductos y 7.327km de gasoductos; 56 barcos; cerca de 20 regiones consumidoras.
TRADING PETROBRAS EN EL MUNDO
Las actividades de trading de Petrobras se llevan a cabo en todo el mundo por intermedio de empresas del Sistema Petrobras con sede en Brasil, en Reino Unido, Estados Unidos, Singapur y Holanda, por una joint-venture en Japón y por traders situados en Argentina. Dependiendo del tipo de producto, la actuación puede ser global o enfocada en mercados objetivo, en los que Petrobras puede actuar sola o en sociedad con aliados comerciales.
«Ahora, en gran parte a raíz del presal, Petrobras incrementará a más del doble su capacidad de producción diaria de petróleo hasta 2020, cuando producirá casi 5 millones de barriles de petróleo por día (bpd) en Brasil. En este contexto, disminuirá la importación y aumentará la participación de petróleos brasileños en las operaciones de trading», dice Pereira. «Para procesar el mayor volumen que se producirá, la Compañía, además de haber iniciado la operación de la Refinería Clara Camarão en 2009, invertirá en cuatro unidades más de tamaño mediano o grande, las que, juntas, agregarán 1,3 millones de bpd al volumen refinado en Brasil hasta 2020. Con ello, habrá una reducción de la importación de derivados y, consecuentemente, de los costos por flete», añade.
Si, en 2010, Petrobras exportó un promedio de 698 mil barriles de petróleo equivalente por día (incluyendo petróleo crudo, derivados y etanol), la proyección para 2020 señala un aumento del 231,4% en las ventas hacia el extranjero. Serán 1,65 millones de barriles de petróleo crudo por día, 636 mil de productos derivados y 26 mil de etanol. Hoy, los principales destinos de las exportaciones de Petrobras lo constituyen Estados Unidos y China. Los embarques hacia India también han aumentado de forma expresiva en los últimos años. Para 2020, una vez atendido el creciente mercado interno brasileño, Petrobras tiene previsto exportar sus excedentes de derivados principalmente hacia Estados Unidos, los países del noroeste de Europa y otros ubicados en la parte mediterránea de ese continente. La Compañía también tiene la intención de suministrar etanol a Estados Unidos, Japón y Europa. Esos movimientos refuerzan la posición de Petrobras en este escenario que se conforma y reflejan la importancia creciente de Brasil, como exportador y consumidor, en este nuevo orden mundial.
*Brics
Creada por el economista Jim O'Neill, del banco Goldman Sachs, la sigla Brics (inicialmente englobando a Brasil, Rusia, India y China y, hoy, también, a Sudáfrica) se refiere a un bloque de países en desarrollo que presentan un grado acelerado de crecimiento económico.
**OCDE
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tiene actuación internacional e intergubernamental, abarcando 34 países, entre los cuales se incluyen economías de altos ingresos, como Australia, Japón y países de América del Norte y de Europa, y de medianos ingresos, como Chile, México, Polonia y Turquía.
Por: Francisco Barbosa
Infográficos e ilustraciones: Thomas Sprengers










