El «gas de cocina», como se conoce popularmente el gas licuado de petróleo a raíz de su utilización principal para la cocción de alimentos, es una de las fracciones más ligeras del petróleo, y su quema es muy limpia, con bajísima emisión de contaminantes.
Debido a estas características, se lo utiliza en ambientes cerrados, como en la cocina de su casa, o en aplicaciones industriales sensibles a contaminantes, como en la fabricación de vidrios, cerámicas y alimentos.
¿Pero es gas o es líquido? En condiciones atmosféricas normales, se lo encuentra en la forma gaseosa. Sin embargo, desde el proceso de producción hasta el envasado en las garrafas de acero, se lo mantiene en la forma líquida, bajo presión.