El azufre en nuestra cadena productiva es fruto del compromiso con la preservación del medio ambiente y de la responsabilidad social. Ello ocurre porque se lo obtiene a partir de la remoción de los compuestos sulfurosos presentes, en pequeñas cantidades, en los combustibles derivados de petróleo, como el diésel y la gasolina.
Al retirar el azufre de los combustibles, entregamos productos que contribuyen a la mejora de la calidad del aire que respiramos. Al acelerar su coche, o utilizar hornos en la industria, se emiten gases ácidos.
Como únicos productores relevantes del mercado nacional de azufre, ofrecemos el producto a los consumidores en las formas sólida y líquida.
Principales aplicaciones
Más del 90% del azufre en el mundo se utiliza en la producción de ácido sulfúrico, cuya finalidad principal es la producción de fertilizantes agrícolas (fosfatados).
El 10% restante se divide en otras aplicaciones, como:
- disolución de madera en la producción de celulosa;
- blanqueamiento de azúcar, que le quita las impurezas;
- vulcanización de gomas, lo que aumenta la resistencia de los productos, principalmente neumáticos;
- formulación de insecticidas y fungicidas;
- materia prima para la industria química, con destaque para la formulación de detergentes biodegradables;
- complemento alimentario para ganado.